domingo, 21 de abril de 2013
"Me concentré en sus labios ahora. Enseguida me di cuenta de que esos labios habían tocado los de otra persona y había sido decepcionante. No había amor en su rostro. No había ningún rastro de quien le había besado los ojos, la boca o el alma. Él había escondido el recuerdo de ellos dentro de sí y eso particularmente me molestó. Si las personas esconden cosas, entonces tienen que buscar y mirar con atención para encontrarlas. Está bien si las pierdes o las pones en otro lugar, de todas formas puedes toparte con ellas. Al igual que tu primer beso. Si se trata de un buen recuerdo, entonces no intentes ocultarlo en alguna parte - sólo ponlo en alguna parte - Si lo escondes nunca sabrás cuando te vas a tropezar con él otra vez. Pero si lo olvidas o lo reemplazas, nunca sabrás cuándo volverá a aparecer. No sabrás cuándo aparecerá en tu subconsciente para darte una agradable sorpresa."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario